Antigua curtiduría
Detrás de esta curtiduría se extendía el antiguo curso del Ohmbach, que le proporcionaba acceso directo.
Una amplia abertura en el hastial permitía colgar las pieles tratadas en el desván para que se secaran al aire libre.
Las fosas de curtido, que antes estaban en el lugar actual de la placita, siguieron en uso hasta principios del siglo XX.
Esta actividad industrial, especialmente próspera en el siglo XVIII, marcó profundamente el paisaje y la economía local de la época.