Beinheim
La comuna alberga ocho calvarios, testimonios discretos pero significativos del dominio del clero durante el reinado de Luis XIV. Estos monumentos, a menudo erigidos al borde de caminos o en plazas, reflejan la importancia de la religión en la vida cotidiana de la época.
El puente del Rin, imponente estructura de piedra y metal de estilo neorrenacentista, representa una historia más agitada. Fue destruido dos veces durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido para recuperar su función original. Hoy en día, este emblemático paso cruza la frontera franco-alemana, uniendo ambos países y simbolizando su vínculo duradero.