Casas de las Rocas
Graufthal, un pueblo alsaciano rodeado de bosques y coronado por imponentes paredes de arenisca rosa, es famoso por sus viviendas trogloditas.
Estas casas, únicas en Alsacia, están integradas en la roca que sirve de suelo, paredes y techo.
Solo las fachadas delanteras, pintadas de azul, fueron construidas por el hombre.
Su encanto pintoresco atrae a los paseantes, que experimentan un verdadero salto en el tiempo.
Estas viviendas estuvieron habitadas hasta 1958, y sus condiciones de vida aún sorprenden a los visitantes actuales.
Cerca, los restos de la antigua Abadía de Saint-Gangolphe y la exposición "Una abadía resurge del pasado", instalada en las Casas de las Rocas, completan la visita.