Ciudad obrera
La Ciudad obrera de Mulhouse es una de las realizaciones más emblemáticas de la integración de la clase obrera por parte de la burguesía industrial francesa.
En 1853, los industriales de Mulhouse fundaron la Sociedad Mulhousiana de Ciudades Obreras, que construyó entre 1853 y 1897 alrededor de 1.200 viviendas destinadas a los obreros de las fábricas locales.
Este proyecto les permitió acceder a la propiedad y, por ende, asentarse de forma duradera.
Hoy en día, este barrio histórico ha sabido conservar su carácter único, marcado por una red de pequeñas callejuelas con nombres evocadores y por jardines que añaden a su encanto de antaño.