Ebersheim
Ubicado en el corazón de Alsacia, en la región del Ried al norte de Sélestat, el pueblo de Ebersheim cautiva por su encanto auténtico y sus tesoros patrimoniales. Paseando a pie o en bicicleta por sus calles, se descubren con asombro más de treinta hornacinas protectoras, dispersas en las fachadas de las casas, en los graneros o en los secaderos de tabaco. Estas pequeñas cavidades o vitrinas albergan estatuillas de la Sagrada Familia, de santos como Odile o Antonio de Padua, o de la Virgen María. Originalmente, estas hornacinas servían para proteger las viviendas de incendios, una precaución esencial en un pueblo donde abundaban los graneros y secaderos de tabaco. Un consejo: tómese el tiempo para observar y levantar la vista para no perderse estos testimonios de la piedad popular.
La iglesia de San Martín, clasificada en el inventario suplementario de monumentos históricos desde 1984, encarna el rico pasado del pueblo. Data del siglo XVIII y es un ejemplo de la arquitectura religiosa alsaciana de la época. No muy lejos, la capilla de Nuestra Señora añade un toque de espiritualidad a este entorno tranquilo.
Para prolongar el paseo, el sendero interpretativo de la Gota de Agua ofrece un recorrido de 3,5 km, tanto turístico como educativo. Cuatro paneles informativos jalonan el trayecto, destacando cuatro sitios emblemáticos de los alrededores: el Loch, el estanque de pesca, los prados irrigados y el molino. Este recorrido invita a comprender mejor la importancia del agua en la región y su papel en la vida cotidiana.
A pocos pasos de este sendero, el molino Kircher, fundado en 1748 y aún en funcionamiento, ofrece una inmersión en la historia artesanal. Visítelo para descubrir los secretos de la fabricación tradicional de harina y admirar un patrimonio industrial aún en marcha.