El cabezal de la mina San Nicolás
Desde el siglo XVI, este cabezal de mina ha sido explotado por su potencial minero.
Los vestigios aún visibles hoy revelan una organización industrial bien estructurada. Una fragua, cuyas huellas se han conservado, atestigua la transformación de los minerales extraídos en el lugar. Además, se han identificado instalaciones hidráulicas, esenciales para accionar las máquinas o drenar las galerías.
Estos elementos, aún en parte intactos, ofrecen una visión concreta de las técnicas y medios empleados en la época para explotar los recursos del subsuelo.