Jardines monásticos de la abadía de San Ciriaco
Ubicado en el tranquilo pueblo de Altorf, a unos veinte minutos de Estrasburgo, se encuentra un remanso de serenidad: los jardines monásticos.
Este lugar de descanso, donde el tiempo parece detenido, es mucho más que un simple espacio verde. Encierra la herencia de los monjes jardineros, organizados en varios pequeños jardines temáticos. El Hortus, recreado en forma de claustro vegetal gracias a una pérgola, recuerda el espacio tradicional del huerto. El Pomarium, por su parte, evoca un frutal-cementerio, mientras que el Herbularius alberga un jardín dedicado a las plantas medicinales.
Estos espacios reflejan la regla de San Benito y su lema *Ora et Labora* (reza y trabaja), invitando a un paseo espiritual.
Paneles explicativos jalonan el recorrido, guiando a los visitantes en esta experiencia a la vez contemplativa e instructiva.