Lecho del antiguo Ill
Antes de la construcción del canal del Ill, la región dependía de una red de cursos de agua naturales, como el propio Ill y sus afluentes.
Estas vías fluviales desempeñaban un papel clave en el transporte de mercancías, especialmente para las actividades agrícolas y comerciales locales.
Sin embargo, su trazado sinuoso y su caudal irregular limitaban su eficacia.
Los habitantes también dependían de estos recursos para el riego de las tierras y el suministro de agua.
La ausencia de un canal artificial como el proyectado más tarde hacía que los desplazamientos y los intercambios fueran más lentos y menos fiables, además de dificultar el acceso a ciertas zonas.