Parque de cigüeñas
A la salida oeste del pueblo, cerca del camping, se encuentra un recinto dedicado a las cigüeñas blancas, gestionado por la Asociación Los Amigos de la Cigüeña. Accesible en cualquier momento del día, este espacio permite descubrir estas aves emblemáticas gracias a un panel explicativo lleno de información sobre su modo de vida, su hábitat y sus hábitos migratorios.
La cigüeña blanca, un ave zancuda que pesa entre 3 y 4 kg, con una altura de aproximadamente 1 metro y una envergadura de 1,60 m, vive en promedio entre 20 y 30 años. El macho, ligeramente más grande que la hembra, tiene un pico más imponente. Carnívora, consume hasta 500 gramos de presas al día. Algunas, provenientes de programas de reintroducción, pueden adoptar un modo de vida sedentario.
Su nido, construido en altura sobre estructuras como los tejados de iglesias, suele ser visible desde lejos. Plano y ancho, mide entre 1,20 y 1,40 metros y pesa alrededor de 500 kg. Compuesto de ramas y ramitas, luego se rellena con hierba, heno, musgo o hojas. Cada año, la cigüeña añade nuevos elementos, lo que aumenta progresivamente el tamaño y peso del nido.
La reproducción comienza tras un mes de incubación. Cada año nacen entre 4 y 5 polluelos cubiertos de plumón gris. Desarrollan la capacidad de volar después de 10 semanas. Sus patas y pico, inicialmente negros, se vuelven rojos durante su primer año. Los polluelos son anillados entre las 4 y 6 semanas para seguir la evolución de las poblaciones.
La migración, que afecta a menos del 10 % de las cigüeñas, las expone a numerosos peligros, especialmente electrocuciones. Antes en declive en Francia, la especie fue salvada gracias a programas de reintroducción en Alsacia y Lorena. Las cigüeñas liberadas tras tres años suelen ser sedentarias. Su ruta generalmente evita el Mediterráneo: cruzan el estrecho de Gibraltar entre agosto y septiembre para partir, y regresan entre febrero y mayo.