Vinos KUENTZ Romain & Fils
En Pfaffenheim, en el corazón del viñedo alsaciano, el subsuelo ofrece un caleidoscopio geológico casi único en el mundo.
Es en estas laderas de colores cambiantes, bañadas por el sol, donde el viticultor despliega su saber hacer, desde la vid hasta la bodega.
El vino, fruto de este trabajo minucioso, representa mucho más que un simple elemento de convivencia: se convierte en una fuente de pequeños placeres, a menudo asociado a esos momentos en que uno se reconcilia con la vida o con el mundo que nos rodea.
En Alsacia, la influencia de la variedad de uva y la añada es determinante para moldear la naturaleza del vino. El genio reside en la elección de la variedad y en la pasión meticulosa del viticultor, que revela aromas florales, notas de frutas exóticas o confitadas, componiendo una paleta compleja y refinada.
Aunque no existen reglas absolutas para maridar comida y vino, un vino de Alsacia siempre sabrá acompañar tus aperitivos, una cocina regional o gastronómica.
Durante una visita o una estancia en uno de sus alojamientos, podrás explorar su bodega y comprender cada etapa de la elaboración del vino, desde el prensado de las uvas hasta el embotellado.
¿Y qué mejor que escuchar a un viticultor compartir su pasión por el vino?